La hepatitis B es una de las infecciones de transmisión sexual más contagiosas que existen y, a la vez, una de las más fáciles de prevenir: hay una vacuna segura y eficaz desde hace décadas. El problema es que mucha gente no sabe si está protegida.

Cuando se habla de infecciones de transmisión sexual, la conversación suele girar en torno al VIH, la sífilis o el VPH. La hepatitis B queda en segundo plano, aunque el virus se transmite con eficacia por vía sexual y puede causar una infección crónica silenciosa que, con los años, daña el hígado.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2022 unos 254 millones de personas vivían con hepatitis B crónica en el mundo, con alrededor de 1,2 millones de nuevas infecciones y 1,1 millones de muertes al año. La mayoría de esas personas no sabe que está infectada.

En 30 segundos

  • Se transmite por vía sexual: el virus está presente en sangre, semen y fluidos vaginales; en adultos, el sexo sin protección es una de las principales vías de contagio.
  • Es muy contagioso: la OMS y los CDC lo describen como 50 a 100 veces más infeccioso que el VIH, y puede sobrevivir fuera del cuerpo al menos 7 días.
  • Suele ser silencioso: muchas infecciones no dan síntomas; la forma crónica puede llevar a cirrosis y cáncer de hígado.
  • La vacuna es la mejor protección: un esquema completo protege a más del 90% de las personas vacunadas y también previene la hepatitis D.
  • Hacerse la prueba importa: los CDC recomiendan que todo adulto se haga al menos una vez en la vida un análisis de hepatitis B.

¿Cómo se transmite la hepatitis B por vía sexual?

La hepatitis B se transmite por contacto con sangre, semen o fluidos vaginales de una persona infectada. En el sexo, el contagio puede ocurrir en relaciones vaginales, anales u orales sin protección, y el riesgo aumenta con las microlesiones de las mucosas, la presencia de otras ITS y el número de parejas sexuales.

Además de la vía sexual, el virus se transmite de madre a hijo durante el parto, al compartir agujas o material de inyección y, con menos frecuencia, al compartir objetos que pueden tener sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.

Lo que no transmite la hepatitis B

No se contagia por abrazos, besos en contextos cotidianos, compartir cubiertos, la tos, los estornudos ni la lactancia materna, según los CDC. Es importante decirlo porque el estigma todavía hace que muchas personas oculten su diagnóstico.

Aguda o crónica: por qué la edad cambia todo

La hepatitis B puede resolverse sola o volverse crónica, y el principal factor que lo decide es la edad en la que se adquiere. En adultos sanos, menos del 5% de las infecciones se cronifican; en cambio, en recién nacidos infectados alrededor del 90% evoluciona a infección crónica.

Por eso la transmisión perinatal es tan relevante y por eso se recomienda vacunar a los recién nacidos en las primeras 24 horas de vida. En la adultez, la vía sexual pasa a ser una de las más importantes.

Síntomas: por qué no bastan para saber si la tienes

Muchas infecciones agudas en adultos no dan síntomas o causan molestias inespecíficas. Cuando aparecen, pueden incluir cansancio, náuseas, dolor abdominal, orina oscura e ictericia (color amarillo en piel y ojos). La infección crónica puede pasar años sin síntomas mientras el hígado se inflama. La única forma de saberlo es con un análisis de sangre.

Hepatitis B, VIH y otras ITS

La hepatitis B y el VIH comparten vías de transmisión, por lo que la coinfección no es rara. Esto tiene consecuencias prácticas: algunos antirretrovirales y algunos fármacos de profilaxis preexposición (PrEP) actúan también contra el virus de la hepatitis B. Por eso las guías recomiendan hacer la prueba de hepatitis B antes de iniciar la PrEP y no suspender por cuenta propia estos tratamientos si se tiene hepatitis B, ya que podría producirse una reactivación. Cualquier decisión sobre medicación debe tomarse con un profesional de salud.

Las guías de ITS de los CDC recomiendan ofrecer la vacuna contra la hepatitis B a toda persona que consulta por evaluación o tratamiento de una ITS y que no esté protegida.

Hepatitis D: el virus que depende de la B

El virus de la hepatitis D solo puede infectar a quien tiene hepatitis B, y la coinfección suele ser más grave. La vacuna contra la hepatitis B protege indirectamente frente a la D. En América Latina, la cuenca amazónica ha sido descrita como una zona con mayor carga de ambos virus.

Prevención: qué funciona según la evidencia

Vacunación

La vacuna contra la hepatitis B es segura y eficaz: un esquema completo genera protección en más del 90% de las personas vacunadas. Desde 2022, el Comité Asesor de Vacunación de Estados Unidos (ACIP) recomienda la vacunación universal de los adultos de 19 a 59 años, y la OMS recomienda la vacunación de todos los lactantes con dosis al nacer. El esquema y el tipo de vacuna los indica el profesional de salud según la edad y la situación de cada persona.

Prueba de detección

En 2023 los CDC recomendaron que todo adulto se haga al menos una vez en la vida un análisis de hepatitis B con un panel de tres marcadores (HBsAg, anti-HBs y anti-HBc total), que permite saber si hay infección, si hubo una infección pasada o si la persona es susceptible y debería vacunarse. Las parejas sexuales y los convivientes de una persona con hepatitis B deben hacerse la prueba y vacunarse si no están protegidos.

Preservativo

El uso correcto y constante del condón reduce el riesgo de transmisión de la hepatitis B y de otras ITS, aunque no sustituye a la vacunación.

Después de una exposición

Si alguien no vacunado tuvo sexo sin protección con una persona que tiene hepatitis B, existe profilaxis posexposición con vacuna y, según el caso, inmunoglobulina. Funciona mejor cuanto antes se aplica, por lo que conviene acudir a un servicio de salud lo antes posible.

Tratamiento: qué se puede esperar

La hepatitis B crónica no suele curarse de forma definitiva, pero sí se puede controlar. Existen antivirales que suprimen el virus y reducen el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado. La guía de la OMS de 2024 amplió los criterios para iniciar tratamiento, con el objetivo de que más personas accedan a él. La indicación y el seguimiento corresponden a un especialista.

Preguntas frecuentes

¿La hepatitis B se transmite por sexo oral?

Es posible, aunque el riesgo es menor que en el sexo vaginal o anal. La vacunación es la forma más eficaz de protegerse en cualquier tipo de práctica.

¿Si tengo hepatitis B puedo tener vida sexual?

Sí. La clave es que las parejas se hagan la prueba y se vacunen si no están protegidas, además de usar preservativo mientras tanto y mantener el control médico.

¿Cómo sé si estoy vacunado contra la hepatitis B?

Revisa tu carné de vacunación. Si no tienes registro, un análisis de sangre (anti-HBs) puede indicar si tienes protección; tu médico te dirá si necesitas vacunarte.


Para seguir leyendo: vacunas y salud sexual, más allá del VPH y PrEP: qué es y quién debería considerarla.

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Referencias

  • World Health Organization. Global hepatitis report 2024: action for access in low- and middle-income countries. Geneva: WHO; 2024.
  • World Health Organization. Guidelines for the prevention, diagnosis, care and treatment for people with chronic hepatitis B infection. Geneva: WHO; 2024.
  • Workowski KA, Bachmann LH, Chan PA, et al. Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines, 2021. MMWR Recomm Rep. 2021;70(4):1-187.
  • Weng MK, Doshani M, Khan MA, et al. Universal Hepatitis B Vaccination in Adults Aged 19–59 Years: Updated Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices — United States, 2022. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2022;71(13):477-483.
  • Conners EE, Panagiotakopoulos L, Hofmeister MG, et al. Screening and Testing for Hepatitis B Virus Infection: CDC Recommendations — United States, 2023. MMWR Recomm Rep. 2023;72(1):1-25.

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